Valeriana, melisa, tila y mezclas pensadas para preparar el cuerpo antes de acostarse. La taza nocturna que avisa al cerebro de que es hora de bajar revoluciones.
Hierbas sueltas y mezclas comparadas por potencia y tolerancia.

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Dormir mejor no depende sólo de la hierba, también del ritual. Una taza tibia tomada despacio media hora antes de acostarse baja el ritmo cardíaco, separa la noche del resto del día y manda señales al cerebro de que toca apagar la pantalla. Encima, hierbas como la valeriana actúan directamente sobre los receptores GABA y suavizan la entrada al sueño, mientras la melisa y la tila reducen la activación mental. Funciona mejor combinado con luces bajas, sin móvil en la mano, y una temperatura de habitación fresca. La infusión es la parte fácil del puzzle.
Las cuatro clásicas son valeriana, melisa, tila y pasiflora. La valeriana es la más potente — actúa sobre receptores GABA del cerebro. La melisa y la tila son más suaves y se toleran mejor a diario. Muchas mezclas combinan dos o tres en la misma bolsita para sumar efectos.
Entre 30 y 60 minutos antes de dormir. Ese margen permite que los principios activos pasen al torrente y, además, no te despierta con ganas de ir al baño nada más meterte en la cama. Sorbida lentamente funciona mejor que de un trago.
A diferencia de los hipnóticos farmacológicos, las infusiones para dormir no generan dependencia física. Sí pueden generar dependencia psicológica — el ritual ayuda tanto como la hierba. La recomendación habitual es no convertirlo en hábito eterno y combinarlo con higiene del sueño.
La melatonina actúa por una vía distinta (regula el ciclo circadiano), así que combinarla con infusiones suaves como tila o melisa suele funcionar bien. Con valeriana en dosis altas conviene espaciar o consultar, porque ambas potencian la sedación.
Las versiones suaves (tila, melisa) se usan tradicionalmente en niños mayores de 2-3 años con buena tolerancia. La valeriana se reserva habitualmente para adolescentes y adultos. Para bebés, mejor consultar al pediatra antes de probar nada.